(pieza interpretada en el paseo musical de sirinx, 1 de junio de 2008)

 

  

     

         el tiempo colorea las cosas, las exagera a medida que las abandona como un lagarto silencioso

los estudios científicos, y quizá la práctica, nos dicen que soñamos en blanco y negro, pero quizá no sea cierto del todo, no al menos rigurosamente

para ello habría que definir qué es un color, cuál es su dimensión dentro de nosotros, cómo el objeto lo es en sus atributos, y en estos está, indefectiblemente, lo cromático

color se asimila a sensación, pues es algo simpre relativo, y si no nos insisten suficientemente en nuestra tierna infancia, luego no somos capaces de poner un nombre a eso que es de ese color (conozco a un hombre que no fue a la escuela, que cuidaba cabras a quince kilómetros de su pueblo y vivía en un chozo, y conozco su dificultad para nombrar los colores ¿para distinguirlos?)

 

aquí pancho y luisa aparecen en color, un fagot los separa (¿qué hacía un fagot en la EVE de 1998?) y parecen compartir intrigantes confidencias, ella habla, él escucha

 

 es la cercanía de los campamentos de verano


la alberca guarda muchos secretos, entre ellos un delicioso teatro que espera a que alguno de los turistas obnubilados por la arquitectura exterior de la plaza, se atreva a pasar a la oscuridad de los interiores y descubra este lugar como sacado de un cuento

pero la sorpresa aguarda disimulada entre los ornamentos:

los rolling estuvieron allí (más o menos)

fue gratificante ver cómo se colaba entre la tradición un elemento aparentemente subversivo, y que denota que la historia se hace así, se hizo así desde siempre (y con sentido del humor)

gracias a paco por insistir

excursión con las agrupaciones (de 2º en adelante) a la alberca y la nava de francia, 6 de junio de 2008

el día en que junio de 2008 comenzaba, y con miedo a que la lluvia lo estropeara todo, los grupos de música de la escuela salieron a la calle y recorrieron el centro de la ciudad

era el paseo musical más frío de los últimos años, nada de estrenar sandalias ni pantalón corto, bien abrigaditos y frotándonos todos las manos para poder tocar

este año se leían frases alusivas a la música en todos los idiomas de los que encontramos traducción (y a alguien que pudiera pronunciarlo…), desde euskera hasta lituano, frases imposibles de recordar y aun de entender, que sonaron toda la mañana en un lugar imprevisible para ellas, nacidas algunas a miles de kilómetros de distancia, y que se perdieron en el aire húmedo como un regalo por descifrar

en la foto tocaban las guitarras, la gente muy pegadita para escuchar, los niños pequeños acercándose casi hasta las cuerdas, curiosos y expectantes

una vez al año, la música de la escuela sale a la calle